Escuela Dominical – Meditaciones & Preguntas “El Señor no duerme”

Mc.4:35-41 & Mt.8:23-27 & Lc.8:22-25

¿Quién es este que hasta el viento y el mar le obedecen? (Mc.4:41)

-Los tres evangelios sinópticos recogen esta escena que sin duda debió causar una gran impresión entre sus discípulos. Es evidente que tal acción tuvo un carácter “privado”, pues solo sus discípulos fueron testigos directos de aquel hecho; por tanto, podríamos decir que nos hallamos en la “escuela de la fe”, ese espacio que Jesús se reserva para los que andan con él y con quienes está trabajando. ¿No tenéis fe?, ¡qué poca es vuestra fe! ¿qué pasa con vuestra fe?… oímos decir a Jesús en los textos. El Mar de Galilea o Lago de Genesaret es el centro geográfico en el que transcurre el Evangelio de Marcos, él va a centrar nuestra reflexión.

*Si nuestra vida cristiana es toda ella una permanente escuela de la fe, ¿cómo deberíamos considerar las pruebas a las que nos enfrentamos, como fatalidades u oportunidades para el crecimiento? 

-A una orilla y otra del lago viven pueblos muy distintos. Al oeste, galileos, judíos del norte, descastados para los del sur, pero judíos, a fin de cuentas. Al este, las ciudades paganas de la Decápolis, tierra de paganos. Jesús se afana por ir de un lado al otro. El Evangelio e Marcos está escrito para el mundo gentil. Se ha hecho un paralelismo entre la tormenta que vivió Jonás y que solo se apaciguó cuando él mismo fue lanzado al mar. Recordemos que el profeta Jonás huía del llamamiento del Señor a predicar a los paganos de Nínive. En este pasaje Jesús quiere ir voluntariamente a predicar a los paganos de la Decápolis. El mar sería una suerte de metáfora (aquí en sentido contrario) que personifica las fuerzas que combaten para impedir que el Evangelio sea predicado entre los gentiles. 

*¿Qué preocupaciones laten en el Evangelio de Marcos?, ¿cómo podemos entender y hacer propia la estrategia misionera de Jesús? ¿cómo podemos leer como iglesia las palabras “pasemos al otro lado”?

-El miedo es una emoción angustiosa y paralizante. Cuando nos sentimos en peligro se nos dispara la adrenalina y sentimos estrés. Jesús no responde a las duras palabras de los discípulos con reproche alguno, precisamente porque entiende que el miedo es consustancial al ser humano. Él mismo en su condición humana lo experimentó en su más alto grado. Pero la pregunta inmediata es por la fe, esa es la pregunta pertinente: ¿Aún no tenéis fe? Esta es la mejor traducción con las bases bíblicas mejores. En la escuela de la fe la pregunta de Jesús sería más exactamente: “¿Todavía no tenéis fe?, ¿todavía no confiáis en mí?” Haber visto sanaciones y reprensión de espíritus no ha sido suficiente. Nuestra medida de fe nunca es suficiente en el sentido de que debemos seguir creciendo en nuestra confianza hacia el Señor.

*¿Sientes que sigues aprendiendo en la escuela de la fe? ¿qué te está aportando este tiempo convulso? ¿Sientes que tu fe-confianza está creciendo y se está fortaleciendo en el Señor?

-En el texto aparecen dos tipos de miedo. El primero es el producto de la amenaza sobre la propia vida (v.38b); el segundo es el que sienten los discípulos cuando se sienten “muy asustados, espantados” cuando asisten al poder de Jesús en primera línea (v.40). La vida es una permanente escuela de la fe en la que aprendemos a confiar y a descansar en el Señor. Él no duerme ni es ajeno a nuestros padecimientos.

*¿Recuerdas algún momento en tu vida cristiana en que has “temblado” con el temor reverente ante una manifestación del poder de Dios que ha supuesto para ti una experiencia fundante?

-La pregunta retórica que queda resonando en el aire y que se formulan los discípulos es: “¿Quién es este que aun el viento y el mar le obedecen?” (v.41); en su paralelo de Lucas leemos “¿Quién es este que da órdenes al viento y al mar?  Esta es una pregunta de gran calado de cuya respuesta dependen nuestra propia salvación y destino eterno. Aquí se apunta claramente a la naturaleza divina de Jesús. Leemos en Job 38:8-11.

*¿Podemos ver el poder de Dios y su grandeza impresa en la misma persona y acción de Jesús? ¿quién dices tú que es el hombre de Galilea, Jesús de Nazaret? ¿qué respondes a esa profunda pregunta?